INTENSAMENTE BOLÍVAR por Rafael Marrón González

Demostrado fehacientemente a través de comparaciones exhaustivas que el bolivarianismo chavista,  en realidad fidelismo rastrero, no es más que una manipulación política para apoderarse de la figura histórica de Bolívar con perversos fines demagógicos, pues esa propuesta ideológica está diametralmente opuesta al pensamiento libertario del libertador de la América mestiza, lo que ha ocasionado en muchos venezolanos un rechazo a la memoria del héroe nacional por antonomasia, es un deber ineludible rescatar la figura indiscutible del Padre de la patria y contribuir a limpiar su imagen mancillada por la infamia. Por ello pondremos a disposición de los interesados, en una serie de entregas semanales, los pormenores históricos de la vida de este paladín de la dignidad de la nación pendiente por formar. 

Antecedentes familiares

El apellido Bolívar es  de  origen  vascuense, se escribía “Bolíbar”,  de “Bolíbarjauregui” que significa  “ribera   del molino”,  y  por ello en su primitivo  escudo  familiar  como símbolo  del antiguo oficio de molineros aparece  una  maciza rueda de piedra, que aún se conserva en la Villa de Marquina, en la provincia de Vizcaya,  España, donde, en  el  año  1532, nació el primer Bolíbar que llegó a América, específicamente  a Santo  Domingo  en el año 1559, Simón de  la  Rementería y Bolíbar, llamado “el Viejo”, que tomó para sí y sus descendientes el apellido de su madre, pues era hijo de Martín Ochoa de la Rementería y de Magdalena de Bolíbar e Ibargüen, de quien se desconoce su filiación, ignorándose a que rama de los Bolíbar pertenecía; se supone que la rama de los de Zamudio por las armas que ostentan sus descendientes en Caracas. En Santo Domingo Simón el viejo ejerció  varios  cargos públicos  y se casó con Ana Hernández de Castro en  1568. El año  1589  se establece en Caracas donde ejerce el  cargo  de secretario  de residencia de don Diego de Osorio y  Villegas, gobernador  y  Capitán  General  de  Venezuela,  en  1593  es contador  general de la Real Hacienda de Caracas. Después  de haber enviudado, contrajo nuevas nupcias con María  Maldonado de  Luyando, con quien no tuvo descendencia.  De  su primer  matrimonio  nacieron,  en  Santo Domingo,  Simón y Beatriz de Bolívar y Castro. El Viejo  murió demente en  1612.

En Santo Domingo nació el primer Bolívar americano

Su hijo  Simón  de  Bolívar y Castro,  llamado  “el  Mozo”,  fue encomendero  y contador de la Real Hacienda de Caracas, y  se casó en 1592 con Beatriz de Rojas, hija del conquistador  Don Alfonso  Díaz Moreno, fundador de Valencia,  con  quien  tuvo dos  hijos,  Luisa  y Antonio Bolívar y  Rojas.  Al  enviudar ingresó  al  sacerdocio, ejerciendo cargos  eclesiásticos  en Valencia  y  en  los  Valles  de  Aragua;  él  incorpora   al patrimonio de los Bolívar la Encomienda de los indios de  San Mateo,  en los Valles de Aragua. Su hijo Antonio,  nacido  en 1596, ejerció diversos cargos públicos, se caso dos veces, la primera  con  Luisa  de Marmolejo con quien  tuvo  una  hija, Leonor  de  Bolívar y Marmolejo; y la segunda con  Leonor  de Rebolledo  y Armendáriz con quien tuvo a María, Luis,  Simón, Juan, Beatriz y Antonio de Bolívar y Rebolledo. Su hijo Luís, nacido en Caracas en 1629, ejerció varios cargos públicos  en Caracas, Cagua y los Valles de Aragua, se casó, en 1648,  con María  Martínez de Villegas y Ladrón de Guevara,  familia  de Don Juan de Villegas, Capitán General de Venezuela y fundador de  Barquisimeto;   murió  en San Mateo en  1702,  sus  hijos fueron: Francisco, Juan, Luís y Lucía de Bolívar y  Villegas.

Juan de Bolívar, el del nudo de la Marín

Su  segundo hijo, Juan, nació en San Mateo en  1665,  ejerció diversos cargos públicos, fundó la Villa de San Luís de  Cura en 1690 cuyo señorío le fue otorgado por el rey Felipe V  por dos  vidas.  Fue  dos veces encargado de  la  Gobernación  de Venezuela,  dos veces Alcalde de Caracas y Justicia Mayor  de los  valles de Aragua.  Amasó una inmensa fortuna y se  casó, en  1687  con Francisca de Aguirre Villela y Liendo  y  tuvieron  dos hijos Josefa y José de Bolívar y Aguirre, para quien  obtiene el derecho vitalicio a ejercer jurisdicción civil y  criminal en  San Luís de Cura. Contrajo segundas nupcias el 11 de enero de 1771  con María  Petronila  de Ponte Andrade y Marín de Narváez,  cuya madre, María Josefa  Marín de Narváez, fue la hija ilegítima de una dama desconocida, presumida india o negra por la sociedad racista de la época, y del rico hacendado   Don Francisco  Marín  de  Narváez quien escribió en su testamento, en la que la nombraba heredera universal cuando apenas contaba con cinco años:  “Tengo una hija natural y por tal la reconozco, nombrada Josefa, a la cual hube en una doncella  principal, cuyo nombre callo por decencia, con la cual hubiera podido contraer matrimonio sin dispensación cuando la hube¨.Pero las murmuraciones de la sociedad no cesaron a  pesar  de que su bautizo fue registrado en el libro de  Bautismos de  Blancos de la Catedral de Caracas. Este rumor  afectó  el reconocimiento en la Corte de los títulos de “marqués de  San Luis”  y  “vizconde de Cocorote”, que  habían  sido solicitados  y debidamente pagados por la suma  de  veintidós mil  ducados,  por Juan de Bolívar y Villegas para sí  y  sus descendientes, que se hastiaron de los trámites para complacer a la corona con la previa “prueba de sangre  y ejecutorias” que no pudo pasar el ¨Nudo de la Marín¨.  Si Bolívar tenía sangre de indio o de negro para nada interesa porque toda la humanidad pertenece a una misma raza, la humana,  pero la historia requiere establecer la verdad para eliminar mitos y especulaciones distorsionantes.

Últimas investigaciones

2 de marzo de 2011: El genealogista, historiador, escritor y periodista venezolano Antonio Herrera-Vaillant ha llegado a la conclusión,  publicada en su libro “El nudo deshecho” , que la tatarabuela desconocida de Bolívar fue María Martínez de Cerrada, hija de un encomendero y tuvo una hija natural con Francisco Marín de Narváez, Josefa Marín de Narváez, la rica abuela de Bolívar, de la que éste heredó las minas de Aroa. Josefa Marín de Narváez, nacida en 1668 y registrada como “expósita”, fue reconocida a corta edad por su padre, quien en su testamento, descubierto por Herrera Vaillant en el Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, la nombró su heredera universal. El misterio de la tatarabuela de Bolívar se conoce como “el nudo de la Marín” porque el abuelo de El Libertador usó esa expresión en una carta dirigida a uno de sus hijos para referirse a la dificultad que ello suponía para su propósito de obtener un título nobiliario. En el caso de El Libertador, el 98% de su sangre es europea, sobre todo española (90%), con antepasados gallegos, vascos y canarios, fundamentalmente. Tenía solo unas gotas de sangre indígena que se remontan a sus ancestros en el siglo XVI.

Y llegamos al padre de Simón

Nacieron  de este  enlace: Josefa, Luisa, María Petronila,  Martín,  María Jacinta,  y Juan Vicente Bolívar y Ponte. Este último,  rubio de ojos azules,  nace en La Victoria el 5 de octubre de 1726, entró  muy joven al servicio militar obteniendo el  cargo  de coronel de las Milicias de los valles de Aragua, defendió,  a los diecisiete años,  La Guaira contra la escuadra  británica del  Almirante  Knowles  en 1743, fue  Contador  de  la  Real Hacienda y Procurador General del Ayuntamiento en 1747. Vivió en España entre 1754 y 1759, ejerció varios  cargos  públicos  en La Victoria, San Mateo y valles de Aragua, dispuso de  una fortuna apreciable como dueño de haciendas, bienes  inmuebles en Caracas, como la hoy conocida Casa Natal del Libertador, y de las minas de cobre de Aroa, ambas heredadas de  su madre.  Se casó en Caracas en 1773, a los 47 años, con  María Concepción  Palacios Sojo y Blanco quien tenía 15 años y  era una hermosa joven del color blando de los peninsulares, de cabello y ojos negros. De  esa  unión nacieron  María Antonia, Juana María, Juan Vicente,  Simón  y María  del Carmen de Bolívar y Palacios, esta última murió  a los pocos días de nacida. Fuera del matrimonio, Juan  Vicente tuvo  un  hijo  llamado Juan Agustín  de  Bolívar.  Murió  en Caracas el 19 de enero de 1786, a los sesenta años.

Nace Simón rico y con suerte

Esta es la genealogía  paterna  de Simón Bolívar, que recibe de su primo  el clérigo doctor Don Juan  Félix  Xérez  de Aristeguieta,  una renta vitalicia de  miles de duros anuales bajo el “Vínculo de la Concepción”; al nacer en Caracas, en la casa paterna  ubicada  entre  las  esquinas  de  San  Francisco  y Trapozos   (aunque existen versiones que afirman que fue  en  la hacienda familiar de San Mateo, Estado Aragua), oficialmente el jueves 24 de julio de 1783, bajo el signo Leo; amamantado en  los  primeros días por la dama española nacida en Cuba doña Luisa Mancebo Quiroga de Miyares,  y definitivamente por la negra esclava Hipólita;  confirmado por el Obispo Mariano Martí y apadrinado por su tío materno Estéban Palacios, el 11 de abril de 1790, y fallecido  en  Santa Marta, Colombia, el viernes  17 de  diciembre  de 1830  a  la  una en punto de la  tarde  hora  colombiana,  en Venezuela eran las doce del mediodía, tenía cuarenta y  siete años, cuatro meses, veintidós días y 13 horas de edad  cuando murió como el americano más universal de todos los tiempos, y el  único militar del mundo con el título de Libertador. Los grandes capitanes de la historia de la humanidad,  Alejandro, Aníbal, GengisKhan, Napoleón, eran conquistadores; otros  se limitaron a actuar dentro de las fronteras de su patria, pero sólo Bolívar fue Libertador de su patria y de ajenas patrias,  fundador de repúblicas democráticas y soberanas y uno de los fundadores del mundo moderno, tal como le fue reconocido en Ginebra en 1918.

Una imprecisión que hay que eliminar

Últimamente  se  insiste hasta de manera oficial  en  que  el Libertador murió a la una y siete minutos de la tarde.  Según su  Boletín  Nº 33 el doctor Reverend informa: “Desde  las  8 hasta  la  una del día en que ha fallecido Su  Excelencia  El Libertador,  todos  los síntomas han señalado más  y  más  la proximidad  de la muerte. Respiración anhelosa, pulso  apenas sensible, cara hipocrática (de moribundo), supresión total de orines,  etc.  A las doce empezó el ronquido, y a la  una  en punto expiró el Excelentisimo Señor Libertador, después  de una  agonía larga pero tranquila. San Pedro, diciembre 17,  a la una del día”. Y El 21 de diciembre de 1830, Juan de Francisco Martín, Prefecto del Departamento del Magdalena, difunde la noticia de la muerte de El Libertador, expresando: “Penetrado del más acerbo dolor, lleno hoy el más triste deber: ¡El Padre de la Patria ya no existe! Las calamidades públicas y la horrible ingratitud de sus enemigos le han conducido al sepulcro el 17 del corriente a la una de la tarde…”. La  versión de la una y siete se deriva de la hora que  marca un reloj de pared sito en la habitación donde murió  Bolívar, pero  fue  el general Mariano Montilla el  que,  pasados  los primeros  siete minutos de estupor ante la muerte del  héroe, le arrancó el péndulo al reloj, diciendo: “¡El Libertador  ha muerto, tú no andarás más!”.

Una duda centenaria

Sobre  el día exacto de su nacimiento, la partida de Bautismo expedida en la Iglesia Metropolitana dice que fue el 24 de julio: ¨En la ciudad Mariana de Caracas, en 30 de junio de 1783 años, el Doctor Don Juan Felix Jerez y Aristeguieta, presbítero, con licencia que yo el infrascripto Teniente Cura de esta Santa Yglesia Catedral le concedí, bautizó, puso óleo y crisma y dio bendiciones a Simón José Antonio de la Santísima Trinidad, párvulo, que nació el veinte y cuatro del corriente, hijo legítimo de Don Juan Vicente de Bolívar y de Doña María de la Concepción Palacios y Sojo, naturales y vecinos de esta ciudad. Fue su padrino Don Feliciano Palacios y Sojo, a quien se advirtió el parentesco espiritual y obligación; y para que conste lo firmo. Fecha ut supra. (Bachiller Manuel Antonio Faxardo). Pero en otros documentos se sostiene que fue pasadas las doce, hacia la una de la madrugada del día 25 de julio. Muchas personas en la actualidad incurren en el error de considerar los minutos siguientes a las doce de la noche como parte de esa última hora, y dicen, incorrectamente, por ejemplo,  ¨son las doce y media de la noche¨, cuando los minutos siguientes a la última hora del día, que tiene 24 horas,  corresponden a la formación de la primera hora del próximo día, y debe decirse, siguiendo el ejemplo,  son las ¨cero horas y treinta minutos o faltan 30 minutos para la una¨. Es probable que así ocurriera con el nacimiento de Bolívar, que si ocurrió dentro de los siguientes sesenta minutos después de las doce de la noche, correspondió entonces al 25 de Julio.

La duda la introduce O´Leary

O’Leary  introduce  la duda  al  narrar  que  el día del  bautizo,  en  la  Catedral Metropolitana  de Caracas, se suscitó una  discrepancia  entre Don Juan Vicente y Don Feliciano Palacios y Sojo, su  abuelo, porque  aquel  quería  ponerlo  Simón, en honor al primer Bolívar en llegar a América,  y  éste  insistía  en llamarlo Santiago, Santo Patrono de España y de Caracas, cuyas fiestas  se celebran el 25 de julio. Debemos recordar que era usual entre católicos practicantes bautizar a los hijos con el nombre del santo correspondiente al día de su nacimiento.   El Mariscal Sucre también influye en la  duda,  porque  en carta del 20 de julio  de  1827,  desde Chuquisaca,  le escribe: “…Adiós mi General, hasta el  próximo correo,  que  Ud.  tenga salud, ya beberé una  copa  con  mis amigos  el 25 de este mes”. Y el 24 de julio de  1829,  desde Quito: “…Aprovecho la ocasión para felicitarlo, mañana es  el cumpleaños  de Ud., y el de la Batalla de Vargas. Mi familia se me asocia  para  desearle largos  años  de vida, de felicidad y de gozo”.  Y  hasta  la prensa  interviene,  en  el periódico “El Sol  de  Cuzco”  se reseña una gran fiesta que se celebró en la madrugada del  25 de  julio de 1825 en homenaje a Bolívar que se  encontraba  en esa ciudad. Y el mismo Bolívar en carta dirigida a Santander, el 24 de julio de 1829, expresa: ¨Mañana es día de mi cumpleaños¨.Sin embargo es útil destacar que desde 1817 la oficialidad patriótica inició la celebración del cumpleaños del Libertador el 28 de octubre, Día de San Simón, en la creencia que esa había sido la fecha natalicia de Bolívar, fecha que fue oficialmente declarada fiesta nacional por el Congreso el 14 de marzo de 1849, en la creencia generalizada de que El Libertador había nacido ese día de 1783. Fue el 16 de mayo de 1918, mediante acto legislativo refrendado por el presidente Victorino Márquez Bustillos, que se instituyó oficialmente el 24 de julio como día del nacimiento del Padre de la Patria, y por lo tanto, Día de Fiesta Nacional. Continuará.

 

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