Cristian Silva: ¡Fuera la intervención cubana de Venezuela!

¡Nuestra gente deambula por los caminos de Venezuela sin esperanza solo pensando en salír de este régimen y del país por cualquier medio porque acá en su patria los cubanos arremetieron con toda posibilidad de vida digna!

¡Estamos intervenidos!  Según el expresidente de PDVSA Guaicaipuro Lameda “la estrategia consiste en empobrecer toda la población y cada vez será peor porque controlarán todo y tendrán más poder.  Mientras más el comunismo controle empresas, universidades, colegios y demás instituciones más tendrá al pueblo de rodillas y manejándolo como quiera.  Maduro está cumpliendo al pié de la letra las instrucciones de Fidel”.
Venezuela y el mundo libre lloran la desaparición física del concejal caraqueño Fernando Albán.  Todas las sospechas están dirigidas a  cubanos que hacen el trabajo sucio a Maduro desde la fábrica de muerte y crimen conocida como el Sebin.
Cuba desde su descubrimiento ha sído tierra de esclavitud con pocos intervalos libres en su historia.
Cuando Fidel Castro luchaba contra el dictador Baptísta hacía lo propio en Venezuela Rómulo Betancourt para derrocar al militar Marcos Pérez Jiménez.
Simultáneamente cayeron esas dos dictaduras pero Fidel solicitó apoyo de Rusia imponiendo en su país una totalitaria dictadura comunista. Y no solo eso, casi provoca una tercera guerra nuclear y mundial con el episodio conocido como “la guerra de los misiles”.
Además invitó a Rómulo Betancourt a hacer lo mismo en Venezuela a lo cual respondió el estadista adeco:  “hemos luchado por liberar nuestros pueblos y no voy a cambiar una dictadura militar por otra comunista”.
Y desde ese momento en la década del 60 comenzaron los intentos de intervención cubana en Venezuela.
De inmediato Fidel Castro empezó una feroz campaña ideologizante comunista con nuestra juventud.  Aparecieron en el país guerrillas rurales y urbanas.  Robos a bancos, blindados, secuestros, cobro de vacunas, narcotráfico.  Asaltos a Prefecturas, alcabalas, puestos policiales.  Sublevación de la juventud a favor del comunismo incluyendo deserción de cadetes en la Academia Militar.
Igualmente sucedieron verdaderos intentos de magnicidio al presidente Betancourt.  La invasión de  Machurucuto.  Máximo activismo del PCV.  Sublevaciones militares de Carúpano y Puerto Cabello; en fin, todo tipo de situaciones para deponer la naciente democracia venezolana y a pesar de todos esos esfuerzos no pudieron.
Pero apareció Chávez y entregó a  Venezuela gratuitamente y en bandeja de plata al sanguinario Fidel siendo lo demás conocido:  20 años de intervención cubana y dominación comunista en nuestro país.
Sin embargo, a los ciudadanos cubanos les estimamos por representar nuestra propia raza mestiza, tropical y caribeña.  Compartimos el mismo mar, cultura, idioma.  Somos hermanos e hijos de la madre patria España vibrando con “el son y tumbao” musical afroamericano, solo separados circunstancialmente por sátrapas asesinos interesados en convertírnos en su propiedad privada.
Aún así con dolor y respeto les decímos:  “váyanse de Venezuela, todavía están a tiempo”.  En estos momentos no son bien vistos.  Vinieron al país por deseo de dos personas (Chávez y Fidel) y no por decisión de la mayoría.
A la mayor brevedad aparecerá en esta tierra un huracán humano jamás visto en su querida Cuba y será peor para ustedes.  Pero tienen la promesa de ser ayudados por nosotros a conseguír su libertad tal como fue el sueño de nuestro padre Bolívar.  Solo que no le alcanzó el tiempo, las fuerzas ni la vida.
(Cuando pranes y otros grupos irregulares colombianos asesinaban venezolanos “hijos de la panadera” en minas de oro y otros lugares de los estados Bolívar, Amazonas, Apure, Táchira y Zulia, no pasaba nada.  ¡Era  como eliminar ciudadanos de segunda sin ningún valor! Pero bastó la muerte de tres Guardias Nacionales para el pronunciamiento del alto  mando militar y el alto gobierno /…/ Es propicia la ocasión para ordenar también la investigación de “la masacre de San Juan de Las Galdonas” en el estado Sucre, donde grupos desconocídos controlan la parte norte costera de la península de Paria, provocando el desplazamiento forzoso de agricultores y pescadores).

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